Los salazones son material cuasi-momificado, salado y seco pero que por algún motivo que desconocemos, mantienen su interés gastronómico a través del tiempo. Ni las más modernas técnicas de conservación como el ultra-congelado o el liofilizado ni la atmósfera protectora han conseguido hacer desaparecer a los salazones. Aún diría más, lo han convertido de un método de conservación de pura supervivencia en algo sofisticado que trasciende la pura necesidad alimenticia, en una delicatessen. Eso queremos que sea nuestra forma de hacer.
Advertisement